lunes, 3 de junio de 2019

Music Corner n° 177 - New Order

"TECHNIQUE” (1989)
HOOKED ON A FEELING

El quinto álbum de New Order fue claramente distinto a su predecesor “Brotherhood”, del que se distanciaba cronológicamente por 2 años y monedas. Empecemos destacando dos características en esta nueva producción: existe una serie de temas que conlleva la esencia de raíces tradicionalmente post punk, pero se da lugar a otra tanda de canciones notablemente influenciada por la escena Acid House que estaba arrasando Europa en aquellas épocas.

El disco fue lanzado el 30 de enero de 1989, con el anticipo del single “Fine Time” en noviembre del año anterior. Este adelanto era Acid House de la más pura cepa y se abría a todo un moderno abanico de posibilidades, dándole a la banda un sonido mucho más fresco que el under donde se había encasillado en algún otro momento, lo que algunos fundamentalistas encontraron como un crimen. Desde este punto de vista, el cambio es radical: la oscuridad se había disipado por completo en lo instrumental, más no así en las letras, lo que permitió gestar variados climas a lo largo de sus 9 canciones. Mientras “Technique” se iba gestando, Bernard Sumner estaba transitando el proceso de divorcio de su primera esposa. Esto quedó plasmado en diversos pasajes del disco: “I spent a lifetime working for you / And you won’t even talk to me” (“Love Less”), o también en “Vanishing Point”: “My life ain’t no holiday / I’ve been through the point of no return”. Teniendo en cuenta que New Order era la banda continuadora de la melancólica Joy Division con su lírica plagada de opacidad y depresión, la actual formación acarreaba esa herencia que se plasmaba con mayor evidencia en la padeciente persona de Bernard. Con una pesada historia personal, Sumner reflejó siempre en sus composiciones esa oscuridad latente y eso era lo que hacía aún más interesante a “Technique”, donde se contrastaban dichas huellas del pasado con la música club baleárica (o Ibiza House), exaltada y voluptuosa.

Estamos entonces ante un disco ecléctico y conciliador de diversas tendencias, estados de ánimo e historias agridulces. La música será obviamente el factor que armonizará en forma mágica todos los elementos que conforman este trabajo en su conjunto. Si hay algo para destacar en el sonido de “Technique” es la preponderancia del bajo de Peter Hook, que adquiriría protagonismo desde entonces y durante los próximos lanzamientos de New Order. Empecinado en mantener a New Order dentro de los carriles de una banda de rock, Hook define su titánica tarea como una batalla épica entre él y los secuenciadores, acontecimiento que saludamos con alegría. El segundo corte de difusión “Round & Round” es una de las pruebas más acabadas de esta afirmación de Hook, aunque más que una batalla parece un romance: rítmico hasta la médula, las líneas de bajo se pliegan gentilmente al objetivo final del tema y su compromiso con la pista de baile. Curiosamente, “Round & Round” trataría sobre la intensa y en aquellos momentos amarga relación del grupo con Tony Wilson, el dueño de Factory Records (la discográfica que lo editó). Algunas versiones sostienen que el tema “Vanishing Point” remarcaría el mismo conflicto.

Los tiempos cambian. El camino iniciado junto a Ian Curtis y su constante pesimismo nato se fue ramificando y abriendo espacios al humor, como en el caso de “Mr Disco” (inimaginable título para una creación de Joy Division), o al acid dance más auténtico como en la irresistible “Vanishing Point”, synth-pop del más alto nivel. La coloración fuerte también supo teñir todo lo relacionado con “Technique”, sus simples y 12 pulgadas: las tonalidades flúo y saturadas contrastan de plano con todo el arte de las producciones previas de Sumner y compañía. Tal vez no sea casualidad: eran los años donde se gestaba la explosión que significaría la “movida de Manchester”. Alrededor de la historia de Joy Division y New Order, orbitaban Tony Wilson como epicentro de Factory Records y el mítico club nocturno The Hacienda, y los ascendentes Happy Mondays. Y todo el descontrol lisérgico que eso implicaba se filtró en distintos recovecos del álbum. Por otro lado, los fans de más larga data encontraban refugio en rolas como “All The Way”, tan “the curesco” y fiel al estilo imprimado en placas como “Brotherhood” o anteriores. Lo mismo sucede en los casos de “Guilty Partner” o “Run”.

La respuesta del público a “Technique” fue la esperable en las islas británicas: se convirtió en el primer disco de New Order en llegar a la cima del chart inglés. Nunca se habían conjugado a tal grado de perfección todas las capacidades de New Order como banda como sucedió en esta producción. Sin soltarle la mano a su esencia dance-rock ni a la rumia del dolor constante y los conflictos arraigados que sangran de la pluma de Bernard Sumner, el disco fue un éxito en los chart de Hot Dance de Billboard, logrando un reconocimiento mainstream al que la banda no había accedido hasta hacía muy poco en USA con “True Faith”. Volviendo a la cuestión de Peter Hook y su rol protagónico en esta placa, creo que se trata del hilo conductor a lo largo de este camino de casi 40 minutos. Hook se traduce al castellano como “gancho”, y creo que ese es el quid de la cuestión: “Technique” fue un crisol de sonidos y estados de ánimo como nunca hasta entonces lo había logrado otra obra de New Order. Recién con el paso de los años recibió todo el reconocimiento que merecía.